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Tiene 77 años, las víctimas 12 y 10 años. La menor fue violada. La madre reveló que su papá había abusado de ella y su hermana cuando eran niñas.

El abuelo intenta mostrarse cariñoso, algo bondadoso y busca victimizarse, pero a la vez le aflora el hombre manipulador, egocéntrico y engañador que lo muestra con una ‘doble fachada‘ que, entre otras cosas, oculta una perturbación en su vida sexual que lo llevan a una desviación del tipo pedofílico. A grandes rasgos, así describen los informes psicológicos a ese jubilado de 77 años que detrás de su aspecto inocente, supuestamente, cometió terribles abusos sexuales contra sus nietas de 12 y 10 años, entre fines de 2014 y octubre de 2015. A una de ellas llegó a violarla en reiteradas ocasiones. Al parecer, la perversión la trae desde antes. Su hija, quien lo denunció, relató en la causa que el sujeto la manoseaba a ella y a su hermana cuando eran chicas.

No se pude difundir su nombre para preservar a las víctimas (son parientes directos), pero lo que se puede decir de este hombre es que vivía en un barrio de Rawson, que permanece preso desde el año pasado y que esta semana fue procesado con prisión preventiva por el juez Benedicto Correa, titular del Quinto Juzgado de Instrucción. Lo acusan de abuso sexual gravemente ultrajante y con acceso carnal agravado por el vínculo y corrupción de menores agravada, por los ataques a una de las menores. Y de abuso sexual simple, por los ultrajes a la otra niña.

El sujeto se aprovechaba de sus nietas cuando éstas quedaban a su cuidado o dormían en su casa. La menor de las nenas relató a través de Cámara Gesell que su abuelo comenzó por manosearla por debajo de su ropa, después llegó a hacer que lo masturbara y luego directamente la violaba. Los abusos fueron reiterados y de todo tipo. Hasta le hacía ver películas pornográficas. Todo esto pasaba cuando su madre no estaba. Hubo veces que la atacaba de noche y en la misma habitación que compartían con su abuela, quien se medicaba para dormir. La niña callaba por miedo y porque su abuelo la presionaba diciéndole que era ‘un secreto‘, según fuentes judiciales. Los ultrajes se produjeron desde noviembre 2014 a octubre de 2015. En la causa surge que en ese período también abusó, mediante manoseos, de su otra nieta de 12 años, aunque no la accedió carnalmente.

La mamá notaba que la nena de 10 años había cambiado de conducta y estaba rebelde. Sospechó que algo malo le pasaba, entonces la llevó a la misma psicóloga que la atendía. Fue así que esa profesional habló con la menor, quien terminó por quebrarse y reveló que su abuelo abusaba sexualmente de ella. Ese mismo día, la mujer reunió a sus hermanos y contó lo que sucedía con su padre. Ahí también enfrentaron al hombre, que en principio dijo que eran inventos y después reconoció: ‘Lo que dice la niña es verdad. Los niños no mienten‘, largó. Esa tarde, el abuelo abandonó la casa y horas más tarde se entregó en una comisaría.

Para entonces, su hija y madre de las víctimas ya había hecho la denuncia. La mujer sabía que no se equivocaba, conocía a su padre. En la declaración ante el juez Correa recordó que su papa la manoseaba cuando ella tenía 8 años y que hizo lo mismo con una hermana.

FUENTE;Diario de Cuyo

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