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Michele Foster adoptó a su gato sin pensar que se transformaría en el gato más viejo del mundo. Hoy, le celebró su cumpleaños número 30.

Rubble es un gato británico al que llaman “el más viejo del mundo” tras celebrar su cumpleaños número 30. Su dueña, Michele Foster lo adoptó en 1988, cuando el animal era un gatito recién nacido y ella una joven de 20 años, recién mudada.

Se lo regalaron sus amigas para que no se sintiera sola tras la mudanza, y así fue. El simpático gato se convirtió en su gran compañía.

Lo cierto es que Rubble ya alcanzó y superó al gato más viejo de la historia. Y, para celebrar su cumpleaños número 30, Foster organizó un festejo en el veterinaria, donde le hicieron un cheque gratis y lo premiaron con su comida favorita. “Solo toma una medicación para la presión, pero a parte de eso, Rubble goza de una notable salud”, cuenta la dueña.

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