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Cada día, algo más de seis argentinas reciben el diagnóstico de cáncer de ovario, enfermedad que suele detectarse en estadios avanzados, lo que hace que su abordaje sea más complejo. Según cifras del Ministerio de Salud, con 2274 nuevos casos cada año, constituye el quinto tumor más frecuente en mujeres en la Argentina y es el cáncer ginecológico que más muertes ocasiona. Cerca de la mitad de las mujeres diagnosticadas con cáncer de ovario tienen más de 60 años.

“Como tantos otros tipos de cáncer, es común que no presente síntomas en las primeras etapas de su evolución, motivo por el cual suele diagnosticarse tarde”, sostuvo Reinaldo Chacón, director académico y jefe del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Alexander Fleming.

Chachón indicó que “es importante la realización de controles rutinarios, si bien el chequeo, a diferencia del cáncer de mama, no es exigido”. A su vez, Valeria Cáceres, jefa del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Ángel H. Roffo, manifestó: “En las pacientes jóvenes, es frecuente que se diagnostique en una consulta generada por trastornos en la fertilidad. Sin embargo, en las pacientes más grandes los síntomas suelen ser vagos y ellas no lo relacionan con una patología importante, dejando pasar tiempo valioso hasta que generan la consulta. Por eso cerca del 75% de los casos se diagnostica en etapas tardías”.

Los principales signos son molestias en la zona inferior del abdomen, cansancio, anemia, sensación de saciedad precoz al comer y pérdida de peso. Algunos factores que se considera que podrían incrementar el riesgo de padecer cáncer de ovario son tener antecedentes familiares de la enfermedad y la presencia de quistes en los ovarios, mientras que también podrían influir otras causas como no haber tenido hijos, no haber tomado pastillas anticonceptivas, el inicio de los períodos menstruales a corta edad, una menopausia tardía o haber padecido endometriosis.

Hacia un mayor conocimiento

Chacón opinó: “En los últimos años, la medicina avanzó hacia un abordaje personalizado de los tumores malignos. En el pasado, se indicaba el mismo tratamiento para distintos tipos de cáncer, de acuerdo con el estadio de la patología y la salud del paciente. Sin embargo, los adelantos de la ciencia han permitido -en muchos casos- identificar qué tipo de mutación está asociada al tumor. De esta manera, se puede indicar un tratamiento más específico y así conseguir mejores resultados”. Algunos casos pueden explicarse mediante un factor hereditario consistente en la alteración de dos genes (BRCA 1 y BRCA 2) que son los responsables de corregir defectos en el ADN, pero que si se alteran, pierden su función y aumenta el riesgo de desarrollar ciertos tumores, como cáncer de ovario y también cáncer de mama.

En la Argentina, siguiendo los parámetros de prevalencia de indicadores internacionales, se estima que entre el 10% y el 17% de las mujeres con cáncer de ovario presentarían una mutación en las proteínas BRCA.

Tratamientos

¿Cómo actúa la medicina?

Primera indicación, cirugía. El objetivo es la remoción de todo el tejido tumoral. En caso de que la enfermedad esté avanzada, se extraen los ovarios, el útero y tejido peritoneal, y se explora hasta el diafragma, tomando muestras de líquido.

¿Y las mujeres jóvenes? En las que desean ser madres, si la patología lo permite, se intenta preservar el útero y el ovario no afectado. Pero deben saber los beneficios y riesgos que esto conlleva para tomar una decisión bien informadas.

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