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China y Mongolia se suman a unos ejercicios que movilizan desde hoy a 300.000 soldados

Las mayores maniobras militares rusas desde 1981 comienzan este martes en el Extremo Oriente de Rusia, frente a las costas de Japón y de Alaska (EE.UU.). Durarán, en dos etapas, hasta el día 17 de septiembre. Llevan el nombre de «Vostok-2018» (Oriente-2018) y constituyen una vuelta de tuerca más en la escalada militarista rusa después de las polémicas maniobras «Zapad-2017» (Occidente-2017) del año pasado y el anuncio de la entrada en servicio de nuevas armas nucleares «invencibles», el pasado marzo. El presidente ruso, Vladímir Putin, que tiene previsto acudir a los ejercicios, recurre una vez más a la exhibición de músculo como argumento en medio de las tensiones cada vez más pronunciadas con Occidente.

Dylan White, portavoz de la OTAN, declaró hace unos días a la agencia rusa TASS que la Alianza «contempla las maniobras Vostok-2018 como la preparación de las tropas rusas para un conflicto a gran escala (…) y encaja en el patrón que venimos observando desde hace tiempo: una Rusia reafirmada, que aumenta significativamente su presupuesto de defensa y su presencia militar».

En plena Guerra Fría, en 1981, la Unión Soviética llevó a cabo unas maniobras militares sin precedentes por su envergadura con el objetivo de intimidar al recién llegado a la Casa Blanca, Ronald Reagan, y lanzar una seria advertencia a la OTAN.

Ensayo en las fronteras

Después de 37 años, Putin, acorralado por las sanciones de Occidente y convencido de que la fuerza bélica es su única baza, recurre al mismo método con un despliegue militar muy superior al de 1981. Según el general ruso Valeri Guerásimov, «las maniobras estratégicas Vostok-2018 pueden considerarse comparables a las Zapad-1981 en cuanto a número de efectivos y cantidad de armamentos, pero la superficie de territorio que abarca es mucho mayor».

Los ejercicios discurrirán en 11 provincias y repúblicas autónomas que constituyen la Región Militar Oriental. Este distrito militar ruso tiene frontera terrestre con China, Mongolia y Corea del Norte y en su conjunto ocupa una superficie equivalente a más de la mitad de la Unión Europea.

La aviación actuará en cuatro polígonos de tiro y las tropas de tierra en cinco. De esos nueve campos de maniobras, de momento, sólo se conoce la localización de uno, el de Tsúgol, emplazado muy cerca del punto en donde confluyen las fronteras de Rusia, China y Mongolia. Estos dos últimos países tomarán también parte con sus tropas en el operativo y será precisamente en Tsúgol en donde realicen los ensayos junto con los colegas rusos.

El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, adelantó la cifra total de efectivos que corresponde a 297.000 hombres, mayor que los 100.000 de 1981. Se utilizarán además 36.000 tanques, más de 1.000 aviones y helicópteros y 80 navíos de guerra. Llegarán además unos 3.000 militares chinos.

El jefe del Alto Estado Mayor ruso explicó que «hemos movilizado 21 unidades -divisiones y regimientos- y se han llamado a filas a miles de reservistas».

Se emplearán cohetes Iskander y de crucero Kalibr. También los navíos más modernos de la Armada, drones de reconocimiento y hasta robots, en definitiva, lo mejor del arsenal ruso actual. Todo ello, como señaló Guerásimov, supeditado a una dirección operativa «dotada con los sistemas electrónicos de automatización más modernos, de acuerdo con lo experimentado ya en Siria».

Observadores de la OTAN

El general Valeri Guerásimov informó también sobre las tareas a llevar a cabo en las maniobras: comprobar la capacidad de dirigir, organizar y desplazar en el menor tiempo posible al contingente de tropas, ensayar bombardeos aéreos masivos, ensayar la capacidad de destruir portaviones y escuadras enteras y acciones defensivas de las tropas de tierra ante una potencial invasión, ejercicios de adiestramiento que bien podrían servir para una eventual defensa de Corea del Norte ante un ataque exterior.

A diferencia de lo sucedido el año pasado en las «Zapad-2018», esta vez sí han sido invitados observadores de la OTAN, tal y como establece el Documento de Viena de la OSCE de 2011, cuando el número de efectivos supera los 13.000. También podrán acudir periodistas extranjeros. Guerásimov dijo que no está dirigido contra otros países y se corresponde con nuestra doctrina militar, que es de carácter defensivo».

 

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