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Lautaro Balmaceda tiene 9 años y está en Buenos Aires a la espera de una operación en el hospital Garrahan que le podría salvar la vida. Su mamá pide colaboración porque necesita comprar alimentos y pañales.

Su nombre es Lautaro, tiene apenas 9 años y desde hace cuatro vive con un tumor en la cabeza que le limita las posibilidades de acción. El niño sufre de craneofaringioma, un tumor que está ubicado de bajo del cerebro y que al agrandarse le ha imposibilitado hablar y caminar. Además le cuesta tragar porque no puede mover la lengua.

“Era normal hasta los 5 años. Un día comenzó a dolerle mucho la cabeza, vomitaba y le salía sangre de nariz. Lo tratamos y nos dijeron que era un virus y lo empezaron a medicar. Pensamos que era eso pero no tenía fiebre hasta que empezó a paralizarse”, comentó a Diario La Provincia la mamá de Lautaro, Marisa Balmaceda, quien indicó que dicha paralización fue porque el tumor le “empezó a comprimir el cerebro y generó hidrocefalia”.

A partir de la complicación en su organismo, lo operaron de urgencia y le pusieron una válvula que le permitió estar bien por un tiempo. “Estando re bien lo metieron nuevamente al quirófano y se equivocaron. No tendrían que haberlo tocado sino que tendría que haber recibido tratamiento. Pero el médico nos había dicho que si no lo operábamos no duraba más de tres meses y eso nos generó mucho miedo por eso accedimos a la operación. Despuès de la intervención estuvo casi un año internado en terapia intensiva y en intermedia hasta que salió”, narró la mamá.

Tras salir de ese cuadro tan grave pudo recuperar un poco su vida con buen estado de salud pero hace unos meses volvió a recaer con dificultades al caminar y hablar. “Los médicos nos dijeron que no se podía tocar más, que debíamos esperar porque no le quedaba más tiempo de vida. Nos desesperamos y averiguamos qué podíamos hacer. Todos nos dijeron que teníamos que traerlo para acá. En San Juan los médicos no nos querían firmar la derivación y estuvimos luchando 4 meses. Gracias a Dios lo firmaron y acá estamos”, agregó Marisa.

Lautaro está recibiendo tratamiento en el Garrahan y el próximo 29 de enero será operado. Su situación es riesgosa pero los médicos les han dicho que “hay muchos chicos que entraron en su condición, salieron adelante y están bien”.

“Van a intentar sacar todo el tumor y puede quedar con algunas secuelas pero hay chicos que entraron en peor condición que él, que ingresaron en camilla, y ahora están bien y son adultos. Me han dicho que pueden quedar secuelas pero depende de cómo salga de la operación. Lo importante es que quede vivo pero por el estado en el que está puede quedar bien”, agregó la mamá esperanzada.

Actualmente Lautaro mueve sus piernas y brazos, trata de hablar pero no puede. “Hay días que está triste y quiere dormir y dormir. Cuando lo sacamos del hotel está feliz. Le hablamos y tratamos de incentivarlo”, finalizó la mamá que tiene además una hija de 16 años que por estos días los está acompañando.

El padre de la familia es changarín y carpintero. Por su parte, la madre es peluquera pero se dedica el 100% del tiempo a cuidar al niño y asistirlo. Para poder viajar a Buenos Aires, la familia hizo una serie de movidas solidarias y te bingos con lo que recaudaron dinero para poder sostener la estadía de la familia en Buenos Aires. Los fondos juntados permitieron costear los gastos de alimentos y de pañales que necesita Lautaro. Actualmente una tía del niño es quien los financia pero no es suficiente.

Si bien el Ministerio de Desarrollo Humano les paga el hotel donde están alojados mientras dura el tratamiento previo a la operación, los recursos económicos no alcanzan. “Necesitamos ayuda porque desde Desarrollo Humano nos han dicho que el expediente con el subsidio va a salir pero a fin de mes o en febrero y hasta esa fecha necesitamos pagar la comida y los pañales”, finalizó.

Diario de la Provincia

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